Thugs: Los estranguladores de Kali

Seguramente el lector tenga la idea de una secta india que practica sacrificios humanos por la famosa película “Indiana Jones and the Temple of Doom”. Sin embargo la inspiración para dicho filme surge de una coyuntura real sucedida durante la edad media en territorio hindú.

Los thugs, proveniente del sáncrito “sinvergüenza” y del hindi “ladrón” fueron una sociedad secreta de criminales y asesinos que operaron exclusivamente en la India desde la Edad Media hasta los primeros años de 1830.

Debido a su peculiar método de asesinato, se les conocía popularmente como “Los Estranguladores”. Existen muchos mitos y teoría sobre este grupo, pero con la información que se tiene disponible trataremos de dar una imagen clara de cómo operaban, porqué lo hacían y cómo encontraron su fin.

Una secta adoradora de Kali

 

La primera mención de un grupo de hombres que asaltaban viajeros para despojarlos de sus pertenencias una vez eliminados, surge alrededor del año 1356, en un texto escrito de Ziau-d din Barni dentro de su compilado “Historia de Shah Firoz”. El fragmento lee lo siguiente:

“En el reino de ese sultán (alrededor de 1290), algunos Thugs fueron llevados a Delhi; y un hombre perteneciente a esa fraternidad era uno en un millón de ser capturado. Pero el sultán no los quiso muertos. Dio la orden de llevarlos en barcos y enviarlos al país bajo, al barrio de Lakhnauti donde serían puestos en libertad. De esta forma los Thugs deberían morar en Lakhnauti y no habría más problemas en los barrios de Delhi.”

– Sir HM Elliot, History of India, iii. 141.

goddess-kali

 Representación artística de la Diosa Kali

Allí se habla de que estos robos no son casuales, sino que están orquestados por una secta bien organizada y que opera en todos los rincones de India. Aparentemente, la secta estaba compuesta por miembros hinduistas y musulmanes, quienes adoraban a la diosa de la destrucción: Kali. En su cosmogonía inventada, creían que con cada homicidio otorgado a su diosa evitaban la llegada de Kali por mil años, salvando a la humanidad de la inevitable catástrofe. En esta creencia podemos encontrar la naturaleza peligrosa de los Thugs, ya que estaban convencidos que estaban haciendo el mal menor sacrificando vidas a su hambrienta deidad.

Por otro lado, tomaban como deber religioso beneficiarse económicamente de sus asesinatos premeditados, otorgándole a su profesión un deber sagrado y honorífico.

La profesión del estrangulador

 

Los Thugs trabajaban en cuadrillas de 10 a 20 hombres, llegando a 50 miembros dependiendo de los líderes del momento. Tenían un procedimiento ya establecido para llevar a cabo sus prácticas y la más popular era entablar una amistad con los viajeros o peregrinos que se encontraban en los caminos y ganar su confianza. Generalmente mientras acampaban en la noche o realizaban paradas de descanso, el resto de los Thugs hacía su aparición para sorprender a la víctima y estrangularla sin piedad en pleno silencio, evitando alertar a los demás. Para ello utilizaban una especie de pañuelo amarillo o rumal, una clara alegoría de Kala Bhairava, una de las encarnaciones del dios Shiva como avatar de la destrucción.  Antes del enterramiento los hombres practicaban una serie de antiguos rituales de ofrendas que le daban un contexto religioso al asunto. Por este sistema de ahorcamiento tan rudimentario y brutal, se les conocía como “noose-operators” y “phansigars”.

Thugs_Blinding_and_Mutilating_Traveller

 Escaneado de una placa entre las páginas 80 y 81 de Peers, Douglas M. (2006). India bajo gobernantes coloniales 1700-1885

Si bien este era el modus operandi más común, representaciones pictóricas muestra un grupo de thugs apuñalando los ojos de varios viajeros sobre un pozo de agua. Una vez que quitaban las pertenencias que llevaban en sí o en las caravanas, solían enterrarlos o lanzarlos a las profundidades de los aljibes.

¿De dónde provenían?

 

Existían distintas maneras de convertirse en un Thug. La más común era la tradición oral de generaciones, en la que los líderes de los grupos pasaban su antorcha a miembros más jóvenes, perpetuando el legado mortal. Otra de las formas de reclutar futuros devotos era tomar los niños huérfanos y criarlos entre ellos, aprendiendo el oficio desde pequeños. Se cree que los Thugs originales fueron víctimas de la indomable pobreza que azotaba la India en esos años llevándolos a delinquir de forma más organizada que el ladrón promedio.

Se dice que los thugs fueron una de las primeras sociedades de asesinos profesionalmente establecidas, que sin usar vestimentas particulares, utilizaban una simbología especial que sólo los iniciados podían identificar en cualquier rincón del país. Entre ellos se utilizaba una jerga propia, conocida como el ramasí, que les daba una ventaja sobre las autoridades que buscaban atraparlos. Inclusive los miembros más ancianos o minusválidos que no podían estar en la vorágine de la acción, servían de observadores e informantes, teniendo una amplia red de espionaje por toda la India.

Gracias a este secretismo y cautela por parte de los miembros, los Thugs permanecieron en clandestinidad durante 150 años.

La supresión británica

 

Fueron las autoridades británicas quienes pusieron fin a las sangrientas actividades de los Thugs. Esto se dio que al llegar la tecnología y el desarrollo de la metodología para detener los crímenes en un país donde prácticamente eran inexistentes. Ahora, las autoridades corrían con una ventaja esencial para detener a la secta.

Fueron William Bentinck y su capitan al mando William Henry Sleeman quienes pusieron fin a ese reinado de terror.

Esta iniciativa de supresión gracias al esfuerzo de William Sleeman tuvo su pico cuando capturó a “Feringhea”, también conocido como Syeed Amir Ali, personaje que se basa la novela “Confesiones de un Thug”. Sleeman logró que el individuo lo llevase hasta un foso común donde había un centenar de cuerpos. Le relató sobre las circunstancias de estos asesinatos y detalló los nombres de los Thugs que los habían perpetuado. Desde ese momento, comienzan las investigaciones sobre este grupo que actuaba en las sombras. Miles de hombres fueron presos, ejecutados o exiliados de las Indias Británicas.

thugsinprisonmax

 “Thugs en una pisión de Aurangaba” pintura de “Le tour du Monde, París, 1866. Columbia

Con el tiempo, las misteriosas desapariciones dejaron de ser misteriosas y poco a poco se volvió evidente el método de infiltración y ataque sorpresa que realizaban los Thugs. Con propaganda e información, las caravanas de viajeros ya estaban alerta de cualquier desconocido que quisiese ganar su confianza. De esta manera los cazadores comenzaron a ser cazados.

Este procedimiento trajo consigo varios puntos dignos de enumerar:

–  La reducción de reportes relacionados a los thugs alrededor de todo el país.

–  Un sistema de información para que los viajeros estén alerta obligando a los Thugs a modificar sus métodos o fracasar innumerables veces.

–  Un programa de incentivo hacia miembros de pandillas y thugs que otorgaba inmunidad si informaban sobre acciones realizadas por la secta.

–  La creación del Departamento Thugee, un tribunal especial que prevenía la influencia local en los procedimientos criminales contra el peligroso grupo.

– Las técnicas de investigación avanzaron, teniendo mapas con locaciones de los ataques, en qué periodo del día y bajo qué circunstancias, creando perfiles criminales sin precedentes para la época.

 Víctimas atribuídas

 

Existen dos números que los expertos manejan cuando se habla de las víctimas sacrificadas por los Thugs. Por un lado el libro Guinness hace responsable a la secta de 2.000.000 de muertes. Sin embargo una fuente más fidedigna como lo es el historiador británico Mike Dash, habla de unas 50.000, debido a que sólo existieron durante 150 años hasta su erradicación.

Thugs_Strangling_Traveller

 Thugs atando los pies y sujetando las manos de un viajero mientras un tercero lo asfixia. Columbia

También se habla de uno de sus líderes, por lo menos el más conocido, llamado Thug Behram, a quien se le atribuyen 931 asesinatos entre 1790 y 1830.  Los registros de la época hablan de declaraciones realizadas por Behram que estuvo presente en más de 930 homicidios cometidos por su cuadrilla personal, pero que personalmente sólo había quitado la vida a 125 personas.

Ya alrededor de 1879 el culto estaba extinto y se dicta el Acta de tribus criminales en 1871. Si bien esta ley fue derogada con la Independencia de India, el concepto de tribus criminales y castas criminales sigue presente hoy por hoy en India, donde casos de sacrificios humanos y animales para Kali siguen llenando los informativos locales de vez en cuando.

 

Autor Nikos Gemidopoulos


Fuentes:

Columbia University

Wikipedia (EN)


'Thugs: Los estranguladores de Kali' have no comments

Be the first to comment this post!

Comparte tu opinión con nosotros