Rituales funerarios del mundo Parte I

A lo largo de los siglos las culturas del mundo han adaptado sus rituales funerarios a sus creencias, tradiciones y filosofías de vida, marcándolas con el tinte de sus raíces. En primera instancia analizaremos los más extraños para los procedimientos occidentales a los que estamos acostumbrados.

Canibalismo Endógeno

 

Comenzamos con una práctica que los expertos en antropología denominan primitivo y de carácter tribal, surgido en los albores de la humanidad. Este tipo de ritual se llama endocanibalismo y a grandes rasgos se basa en el concepto de apropiarse de una parte del fallecido.

Este rito funerario representa que la vida del difunto sigue fluyendo a través de sus pares y de sus seres más cercanos; compartiendo ese dolor con toda la tribu. También marca una permanencia de la presencia del individuo que “vive” a través de las personas que comen su carne.

Una vez que la persona fallecía, los sacerdotes y los familiares se reunían en un recinto o espacio especial para este tipo de rituales. En ese momento, entre lágrimas, el hombre sagrado comenzaba a cortar en tiras el cuerpo del fallecido, entregándoles los pedazos a los miembros de su familia para su consumo. El resto del cuerpo era dispuesto en el fuego para su eliminación total, aunque este paso dependía según la tradición de los practicantes.

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 Fotografía de los Wari (O Cruzeiro, 1962)

El historiador griego Herodoto mencionaba una práctica similar entre los Callatiae, una tribu de la India que solía devorar sus muertos como forma de respeto y recuerdo. Por otro lado, los Aghoris en el norte de ese país hoy en la actualidad consumen la carne de los cuerpos muertos que deja el Ganges en búsqueda de la inmortalidad y poderes sobrenaturales.

Sin embargo y debido a estas prácticas, los Fore de Papua Nueva Guinea sufren una enfermedad única llamada Kuru. Consiste en un desorden neuronal degenerativo endémico; es un tipo de encefalopatía espongiforme transmisible causado por una particula de proteína que digieren los Fore al consumir la carne de sus muertos. Esta enfermedad prevalece de 8 a 9 veces más en mujeres y niños, ya que la tradición dicta que deben comer el resto del cuerpo, incluyendo el cerebro.

Con los años esta tradición fue perdiendo fuerza con la modernización en la mayoría de los pueblos que antiguamente estaban alejados de la sociedad moderna; sin embargo, hoy en día se sigue practicando por el pueblo Wari en el amazona brasilero, en Papua Nueva Guinea y algunas tribus de Melanesia.

Tótems Mortuorios

 

Para algunas de las tribus norteamericanas, el uso y presencia de los tótems era imperativo en la vida cotidiana. Sin embargo, grandes artesanos de estos gigantescos tallados fueron los Haida, quienes tenían un gran respeto y solemnidad hacia estas representaciones de animales protectores y antiguos jefes.

Además de formar parte del mundo mágico y espiritista de la tribu, los tótems poseían un rol importantísimo en las ceremonias rituales de los fallecidos. Comúnmente se enterraban a los miembros del a tribu en una fosa común bajo la presencia eminente del tallado. En algunas ocasiones dejaban algunas entrañas colgando desde el tótem para atraer a los animales salvajes como lobos y halcones, para que avisaran al mundo de los muertos que llegaban nuevos integrantes.

Sin embargo cuando moría alguien de importancia para la sociedad Haida, dícese un jefe, guerrero o sacerdote, la ceremonia tomaba un rumbo más gráfico y “violento” según las crónicas de los conquistadores.

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 Representación artística de una colocación de tótems (W. Langdon Kihn—NGS Image Collection/The Art Archive)

El concepto era darle un lugar de honor al muerto lo más próximo del tótem, y para ello debían colocar su cuerpo en una especie de urna del tamaño de una valija pequeña actual. En ese momento los miembros de la tribu se encargaban de reducir a una masa de carne y sangre el cuerpo del fallecido de honor, con mazos ceremoniales. Los huesos eran cortados y pulverizados, creando una masa corporal irreconocible. Una vez colocado los restos den esa urna, era enterrado en un nicho especial con el deber de proteger a sus pares.

Durante la conquista del oeste muchos exploradores presenciaron este tipo de ritual, escribiendo erróneamente en sus crónicas que se trataba de un castigo para los enemigos de los Haitas. Con el tiempo este ritual se prohibió y hoy en día solo quedan los registros historiográficos.

Rituales de los aborígenes australianos

 

Existen cientos de tribus bien diferenciadas dentro de lo que se conoce como aborígenes australianos, sin embargo la mayoría cuenta con una tradición funeraria de utilizar partes del cuerpo de sus muertos como souvenirs para el recuerdo.

General a todas, es colocar a sus muertos en una plataforma de hojas y ramas para que la naturaleza lo descomponga lentamente. Existen distintas variantes sobre la colocación de los cuerpos, algunos en plataformas altas, otras más bajas, cubiertos sólo de hojas, algunos con rocas, tierras y pertenencias del difunto.

En el norte de New South Wales, los Wallaroi se sientan debajo de las plataformas mortuorias esperando que los líquidos emanados por los muertos caigan sobre ellos. En ese momento frotan los fluidos corporales en todo su cuerpo, para ganar fortaleza y adoptar las cualidades positivas de la persona fallecida. Una vez que el cuerpo se haya descompuesto y los huesos secado, se entierran junto a su familia.

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 Estilo de enterramiento similar norteamericano (Gutenberg, via American Indian History)

Por otro lado, los Waramunga construyen una pequeña plataforma en las ramas de los árboles y esperan que se descompongan gracias al clima. El cuerpo es enterrado pero los huesos más pequeños de la mano son utilizados como artefactos de brujería.

En otras tribus utilizan parte de huesos como decoraciones para sus hogares y ornamentos como collares y pulseras. Esta práctica se ha observado en distintas partes de Australia, sobre todo la parte noroeste.

El Sati

 

Por último tenemos unos de los rituales más controversiales de la India, tan problemático que en 1950 es prohibido por las autoridades del país. El Sati o Suti consistía en la demostración de devoción última a la hora de la muerte de un hombre; para eso, la reciente viuda debía prenderse fuego junto a la pira funeraria de su difunto esposo, participando in situ de su cremación.

Si la mujer que realizaba el Sati no moría en el fuego, era considerada por su casta y familiares indigna del amor posterior a la vida, lo que indicaba un augurio de mala suerte para ella. Es por eso que las mujeres utilizaban una mezcla de aceites vegetales en sus vestimentas y se empapaban de combustible para asegurase que el fuego consumiera todo su cuerpo.

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 Pintura que representa una mujer en plena auto inmolación al ritmo de la música ritual

En un principio esta tradición se llevaba a cabo de forma voluntaria, pero hay registros de casos en que las mujeres eran forzadas por amigos y familiares del fallecido, llegando inclusive a bañarla en gasolina y tirarla a la fuerza en el fuego.

El origen de este rito tiene dos hipótesis: una es que se trataba de un método para prevenir que las mujeres mataran a sus maridos ricos para irse posteriormente con sus amantes. La otra posibilidad es que el ritual fuese visto como una forma de seguir el matrimonio más allá de la vida, reencarnando juntos.

En el pasaje del Brahma Purana.80.75  se lee:

” Es el mayor deber de la mujer inmolarse luego que su esposo“

Con su prohibición la práctica de la inmolación voluntaria perdió trascendencia en India, pero siempre ha quedado el recuerdo de esta fogosa entrega final. Esta ceremonia no era exclusiva de la India, ya que se replicó, en distintos grados en por godos, egipcios, griegos, balineses y escitas.

En la próxima nota analizaremos los rituales más salvajes y crudos del Tibet y la amputación corporal a modo de ofrenda para los muertos del pueblo Dani.

Autor Nikos Gemidopoulos


Fuentes:

My Grieg Book

SevenPonds

Austh Runtime

 

 


'Rituales funerarios del mundo Parte I' have 2 comments

  1. 13 Septiembre, 2014 @ 6:52 PM Anónimo

    Muy interesante el artículo, no tenia idea de todas las formas que existían de enterrar, y venerar a los muertos.
    Pero en relación al esta última parte tengo una pregunta…aunque imagino su respuesta…y si la fallecida era la mujer al hombre lo obligaban a inmolarse???..no, claro que no!! las mujeres no eran consideradas. realmente la religión y el fanatismo llevaba a estos extremos que, al menos para mi, son impensables.
    seguiremos leyendo.

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    • 15 Septiembre, 2014 @ 1:04 PM Nikos Gemidopoulos

      ¡Hola! Efectivamente el Sati se realizaba exclusivamente cuando moría el hombre de la relación. Próximamente publicaremos un artículo sobre la importancia de la mujer en los cultos de venus previos a las religiones patriarcales.
      ¡Gracias por el apoyo!

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